Los niños son el presente


Una sociedad que no cuida su presente: los niños, no tendrá futuro.  En cada país los niños y los ancianos son los grupos de mayor vulnerabilidad, entendiendo como niños, tal cual y lo define el organismo internacional, los menores de 18 años.

No se que significa “últimas consecuencias”, “caiga quien caiga”, “si publican listas….”, por lo general no hay consecuencias, nadie cae y no hay listas…. no es el morbo de saber, sino la certeza de la justicia y castigo.  Todos aquellos que se defienden con ataque, mentiras, pusilanimidad, son aquellos que no encuentran argumentos sólidos para justificar su incapacidad, su ineptitud o su complicidad, entendiendo esta última por acción u omisión.

Los ciudadanos de una nación, son los empleadores de los funcionarios que a esa nación sirven, ya que sus salarios salen de lo que pagamos en impuestos… y como empleadores nos hemos ganado el derecho a supervisar y pedir cuentas, a exigir, igual que en cualquier empresa, lo hace el empleador.   Rendir cuentas de cuál es la productividad de aquellos que fueron contratados para hacer un trabajo específico y a todas luces no lo están haciendo.    Cuando uno envía una hoja de vida a una empresa, por lo general la empresa investiga la idoneidad de quien se postula o propone para un puesto esto incluye sus credenciales, su experiencia laboral, LOS LOGROS Y CONTRIBUCIONES que ha hecho en el cargo que ostenta.

Debemos de pensar ahora en estos niños abusados no solo física, sino emocional y sexualmente, de acuerdo a lo pubicado en algunos medios.  Son niños que tienen que tener terapia o tratamiento en cuanto a su equilibrio emocional y salud mental.  El doble CRIMEN es que los vulneraron de muchas formas y les robaron su niñez, no eran albergues, eran salas de tortura donde los niños esperaban cuál sería el siguiente abuso a los que los iban a someter. Esos adultos criminales y perpetradores los trataron como nada, como basura, que se pueden meter en una bolsa y aventarlos en cualquier lugar.

Aprendieron de una manera bárbara y despiadada que los adultos que debían “cuidarlos”, desde sus padres que los abandonaron hasta los perpetradores, los criminales,  son seres repugnantes e indignos de confianza. Hagámosno la pregunta ¿qué adultos van a ser el día de mañana?, ¿en quién van a confiar?

Estas personas que se autodefienden y aquellos que se están rompiendo las vestiduras, ¿son padres?, ¿qué les gustaría que pasara si fueran sus hijos?  Una señora candidamente ponía en las redes sociales “que me la den a mi, yo la cuido mejor” y si, puede ser verdad, pero son niños no animalitos en adopción, mucho daño ya les han hecho olvidando que son seres humanos.  Que daño le hacemos a una sociedad cuando a crimenes como estos les llamamos “anomalías”.

Se hace importante que hagamos un alto en este camino y más que gritar por una reactivación económica (que es importante) gritemos por una reactivación moral, que mientras se dé la corrupción, la impunidad, la inmoralidad, la deshonestidad, la coima, el juega vivo, te quito a vos para poner a…., la indignidad y todo lo podrido que el ser humano lleva dentro, su sumatoria impedirá que un país prospere.

Lo triste es que ya solucionamos “los reubicamos” y a otros los “devolvimos a sus familias”, Los niños no son parte del descarte de un país, no son la merma que hay que botar o desechar, no se puede ser tolerante ante este crimen de lesa humanidad que se ha cometido en contra de ellos.  No es solo manifestarse es actuar… ¿qué estamos haciendo cada uno por contribuir a que esto termine con justicia?

Ya lo dijo un hombre histórico llamado Jesús de Nazaret hace más de 2 mil años:

… al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar…

Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar