Cuando las distracciones atacan


El día tiene 24 horas, no hay forma de que sean más o menos, dependiendo de tu enfoque. Asumiendo que ocupés solo 8 en tu trabajo u oficina, si sos jefe y querés aumentar la productividad de tu equipo o la tuya propia, comenzá por preguntarte: ¿cuántas horas laborales son realmente productivas para vos? ¿cuántas horas gastás redactando o recibiendo correspondencia a la que nunca prestás atención? ¿cuántas reuniones sin sentido tenés cada día? Y ¿cuántas horas realmente enfocás en las tareas que te llevarán al éxito que tanto deseás?

Hay correos que nunca deberías haber recibido porque no tenías que ver nada con el tema y algunos de ellos los has enviado, cuando respondés, con copia a quien no debe estar copiado.  Reuniones de improviso y sin programación previa y adicional “interminables”. Ahora la moda son grupos de WA para todo, mensajes fuera de hora y por cosas tontas que se solucionan en menos de lo que escribís un mensaje; solo para citar tres grandes distractivos, a eso le podemos sumar tu propia lista.

Invertimos nuestro día a día en trabajo superficial y de poca importancia, desviando nuestra atención de los objetivos verdaderamente importantes. El trabajo profundo es aquel que explota tu creatividad, en el que dejás salir a tu profesional interno, en que lográs resultados únicos.

Existen cuatro filosofías de trabajo profundo según Cal Newport y explicadas en su libro “Trabajo Profundo: Las Reglas para Lograr Concentrarse en un Mundo Distraído”, cada una apta para diferentes niveles de concentración.

La primera, se basa en un enfoque total en una sola actividad a lo largo de la jornada, rechazando cualquier petición u oferta diferente a ella. La segunda, permite un equilibrio entre actividades de alto enfoque y actividades alternativas valiosas para quien lo practique, organizando grandes lotes de trabajo para periodos de tiempo mayores. 

La tercera, permite apartar determinadas horas para trabajo profundo mientras el resto de la jornada se enfoca en tareas de menor importancia y es válida solo para quienes poseen un horario establecido y no modificable. Y la cuarta, se trata de establecer cortos períodos de tiempo al día al trabajo profundo mientras se monitorea de manera consciente cada minuto invertido en trabajo superficial.

Controlando el tiempo que invertimos en tareas delegables o de menor importancia tendremos consciencia de por qué nuestra vida sigue en el mismo sitio. Del mismo modo, trabajando de manera profunda en esas labores que siempre postergamos y sabemos que serán las que nos lleven a nuestra vida de ensueño, así sea unas pocas horas al día, veremos el cambio en poco tiempo.

TE ESPERO EN LA CIMA

Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar Guardar

1 comentario en “Cuando las distracciones atacan”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s