Apartá aquellas cosas que te impiden ser feliz


Los seres humanos somos buscadores de felicidad, algunos creen encontrarla en personas, otros en cosas materiales, otros en el trabajo, otros en viajes, en fin… pareciera que la felicidad es algo externo y al perderse en la búsqueda, muchos se convierten en seres amargados, disminuidos, cuando solo tenían que mirar en su interior.

La felicidad no es un destino, es un viaje interior que te lleva al encuentro de vos mismo y de la paz.  Cuando te reconocés aprendés que sos único, irrepetible, que viniste al mundo con “una caja de herramientas” (fortalezas, talentos) que te van a ayudar a construir tu vida, solo hay que contestar una pregunta ¿qué vida quiero tener?

Apuntemos en esa libreta de vida cosas que tenés que dejar de hacer para poder ser feliz de una buena vez y para siempre. ¿Cómo? Soltando lo que te causa tristeza, dolor, estrés y sufrimiento. Liberate y date la oportunidad de ser feliz.

Dejá de querer controlarlo todo.  Si querés hacerlo le vas a amargar la existencia a los demás y a vos mismo. Dejá el control, a lo mejor tu intención es buena, no querés que las personas que amás fracasen, pero ¿cómo van a aprender lecciones? Sus errores no son tu responsabilidad y asumir consecuencias es una forma de madurar.

Dejá de cargar con la responsabilidad de los demás.  Cada persona tiene que aportar su grano de arena. No seas de los que cogen todo para vos mismo, y cargués con todo el peso de la responsabilidad.  Si esta es tu práctica usual, siempre te van  a dejar todo a vos. VOS NO TENÉS que cargar con los compromisos de los demás.  Cooperá, pero dejá que el otro también, haga lo suyo.

La razón no te acompaña siempre. Sé que es difícil, pero tenés que reconocer que no sabés de todo y no sos experto en todo. Es probable que los demás no estén en la capacidad de entender tu punto de vista. No vale la pena imponerte y lastimar a los que te rodean.  Discutir y violentarte quitará años a tu vida.  Si estás en lo correcto, la vida o las circunstancias te dará la razón.

¿Por qué te preocupa ser aceptadoPara ser feliz, no finjás ser lo que no sos solo para lograr ser aceptado. ¿Qué sucederá cuando te quités la máscara y todos vean realmente cómo sos? Ser vos mismo, es lo que te hace especial. Le caerás bien a algunos, le caerás muy mal a otros: No te preocupés, caer bien no es lo que te hace feliz, es lo que das no lo que recibís.

No te quejés tanto.  A todos nos ocurren cosas malas, es aceptable que te quejés y sufrás lo que te acontece, pero lo que no está bien es que vivás quejándote hasta de la más mínima cosa.  Cuando sintás la necesidad de quejarte, mira a tu alrededor, de seguro vas a ver gente con problemas el triple de pesados que el tuyo y, quizá, hasta los veás felices.

Dejá de dar tantas excusas. Para ser feliz no las necesitás. Las excusas te limitan, te estancan y no te dejan vivir tu vida al máximo. Hoy vas a decir: Yo puedo, yo quiero y voy a salir adelante.

Dejá de criticar. No somos iguales, si fuera lo contrario, ¿este mundo sería sumamente aburrido? Pero… Sí, existe algo que compartimos todos: el deseo de ser felices.  Dejá al otro vivir su vida para que podás tener tiempo de vivir la tuya.

No te resistás a los cambios. Los cambios son buenos. Nos ayudan a permanecer en movimiento. Los cambios mejoran nuestra vida y la de los demás. Dios sabe por qué pasan las cosas. ¿No te ha pasado que te cambian algo de repente y luego las cosas te salen mejor? Sé feliz y aceptá el cambio… No te resistás, seguí la corriente, es la manera más fácil de fluir.

Dejá ir el pasado. Para ser feliz es necesario que dejés ir el pasado, no es nada fácil. Sobre todo, si nuestro pasado fue mejor que nuestro presente. Pero, debés reconocer que el pasado ya se fue y solo te queda vivir el presente. Tené en cuenta que ahora en el presente, podés realizar cosas que te enorgullezcan y te hagan aceptar y ver tu pasado de forma positiva. No te quedés en el ayer, lamentándote.

No te apegués a nada. El hecho de que no seás apegado a una cosa, no quiere decir que no lo apreciás o no lo amés. Cuando sentís apego a alguna cosa quiere decir que tenés miedo de perderlo. Nada es para siempre. El amor y el miedo no coexisten, debes romper este lazo para que llegués a ser una persona: tolerante, pacifica, amable, empática, amorosa. Es algo difícil de explicar, pero te convertís en alguien que acepta con amor todo lo que le acontece.

Te espero en la cima

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