Aquello que te pido me lo doy


Un grave problema que presentan algunas personas es que no se saben valorar justa y apropiadamente.   Muchos dicen “yo no soy menos que nadie” pero tampoco más que nadie, simplemente somos diferentes.    Oímos en las noticias frases como “no era un perro…” frase que considero funesta porque es devaluar a la persona… Ojalá que nos estemos acercando al momento en el que en el mundo seamos más las personas que se valoren a sí mismas. Yo me incluyo en esta lista.

Si cada uno de nosotros se valora justamente esto tendría una fuerza incalculable en cómo nos relacionamos, nos dirigimos a otros y nos tratamos a nosotros mismos. Porque cuando me valoro, dejo de exigir a los demás que lo hagan a través de las múltiples maneras que nos hemos ingeniado: victimismo, manipulación, presión, chantaje emocional, imposición…, queremos llamar la atención de muchas formas, ninguna exenta de drama y dolor, y hacemos todo lo posible para que nos den aquello que deberíamos darnos a nosotros mismos. Es decir, te reclamo a vos lo que no me doy a mi mismo: amor, respeto, equidad, trato amable.

Muchos dicen que no les gusta pedir o deber favores, entonces le indicaría que no están dispuestos a recibir.  Aquellos que dicen “para que te molestaste… no lo hubieras hecho….” . Pero si no te molestaste o no lo hiciste les duele. Ese dolor es señal de que estamos pidiendo en la puerta equivocada.  “Si no me saludan, no saludo”.  “Si no me llaman yo no llamo….”

Hagamos hoy mismo una lista de todo lo que hemos pedido sin tener respuesta. De esas ocasiones donde nos hemos quedado en el enojo, la frustración o cualquier tipo de dolor. Y de esa lista, en silencio, reflexionemos sobre lo que nos estamos negando a nosotros mismos. Desde lo más simple, como más tiempo o más espacio, hasta el pecado más terrible que podemos cometer: pedirle a otros que nos valoren cuando aun nosotros no lo hemos hecho con nosotros.

Ya me imagino en una versión de mi personalidad que se siente completa, compartiendo sin exigir.  Ya estoy trabajando para eso. Esta es mi contribución para una mejor sociedad. ¿Te animás?

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