Creando realidades


imagesCreo firmemente que los seres humanos no hemos comprendido el poder que tienen las palabras y al desconocer esta situación, no valoramos el impacto que éstas hacen en nuestra vida y en la vida de los demás.

Muchas personas se repiten tanto: “no valgo, no sirvo, me odian, solo me piden y no dan, este soy yo, no puedo cambiar, …”, que acaba siendo su verdad y la viven tanto que creen que así es.  Esas palabras se convirtieron en estilo de vida, en realidad.

No me voy a cansar de repetirlo: son tus creencias las que crean tu realidad. Si te convencés de que algo “es verdad”, por ejemplo, que “sos una persona desafortunada” o que “todo lo malo te pasa a vos” siempre acabarás buscando confirmación, y como el cerebro es muy puñetero, muy posiblemente la vas a encontrar.  Esa búsqueda es convertirte en un acumulador de los hechos negativos de tu vida, que a todos nos pasan, pero algunos se quedan en esa página de vida y no buscan como superar o avanzar.

Si creés en una historia, esa historia representará tu realidad y mientras no pensés que en la vida todo pasa por alguna razón o todo pasa porque hace unos minutos que comencé a escribir este ya quedaron en el pasado, vas a ir por allí lleno de amargura y de dolor por esas circunstancias que a lo mejor no creaste ni buscaste, pero si las alimentaste.

Por eso, cuando aprendés a cambiar tu enfoque en las creencias que te empoderan en lugar de limitarte, te convertís en el protagonista de tu historia y sos capaz de influir en tu destino, más allá de lo que sucede a tu alrededor.  No sos responsable del génesis de tu historia, no escogiste muchas de las cosas que han sucedido, pero si sos responsable de cambiar el rumbo de tu historia para que tenga un buen final.

Por ello es fundamental que aclares qué tipo de realidad estás intentando confirmar (por ejemplo “que sos una persona desafortunada” o “que podés aprovechar cualquier evento que te suceda para aprender una lección y mejorar” …

¡La elección es tuya! si lo entendés demasiado tarde, podrías pagar un precio demasiado alto.

TE ESPERO EN LA CIMA