El cambio asusta


El cambio asusta, nos puede desestabilizar, nos saca de nuestra zona de confort, es por alguno de estos motivos, que nos conviene hacer una seria reflexión acerca de aquello que podemos cambiar, sin que se conviertan en cuestiones demandantes o frustrantes.   Hay una serie de aspectos donde la mayoría de las personas necesitan mejorar o perfeccionarse.

Las personas que tienen dificultad para generar una correcta autoestima o una correcta auto aceptación, por lo general tienen una visión distorsionada de sí mismos. Este aspecto es de gran importancia, el correcto auto concepto, es fundamental. Si creo que tengo muchos errores, haré todo lo posible para generar el cambio.

La flexibilidad ante los deseos o gustos es lo que hace que las personas tengan conductas disfuncionales.

Cuando una persona logra aprender a flexibilizar sus demandas, desarrolla una capacidad de adaptabilidad sin modificar su esencia.  Este punto es sumamente útil, es algo que todos tendríamos que poder desarrollar en nuestras valoraciones para poder ser flexibles sin perder la objetividad y la efectividad. Por ejemplo, no es lo mismo desear terminar una carrera universitaria a cierta edad, que creer que se tiene que terminar una carrera universitaria a cierta edad. En el primer caso, si no se logra la meta, se establecerá cierto nivel de disgusto, en el segundo caso se establecerá una percepción de fracaso y la persona hará cosas de acuerdo a lo que sienta.

Muchas veces, se actúa de manera demandante con otros, al exigir que se proceda de la manera que nosotros lo haríamos, esto lleva a malos tratos cuando no sucede. Esto ocurre mucho en la relación entre padres e hijos, esposos y esposas. También es común dejar rienda suelta a nuestra ira o emociones y dar como excusa que son los demás que nos hacen poner de tal o cual forma. Por ejemplo, no es lo mismo desear salir con una chica, que desarrollar una demanda donde la persona interpreta que “tiene” que salir con la chica. La diferencia de intensidad en el deseo conllevará acciones diferentes. En el caso del deseo, solo quedara en un disgusto, en el caso de la demanda, será catastrófico y cada uno actuará en función lo crea.

Es común que las personas tengan sueños, pero también es común que dejen los sueños en las almohadas sin hacer nada por ellos, la diferencia entre un soñador y un visionario es que el soñador solo sueña, mientras que el visionario vive para lograr su visión, el esfuerzo hasta alcanzar la meta es una actitud a desarrollar.

Muchas personas no avanzan en sus proyectos o metas de vida, simplemente, porque no quieren aprender. Se quedan en que no saben algo y ellos son los culpables de no saber. Sin embargo, aprender es una posibilidad que todas las personas tienen, por lo tanto el deseo de aprender forma parte de las cosas a mejorar para lograr mejores autoestima y auto aceptación.

 “Si quieres ser un águila, no inviertas la mayor parte de tu tiempo con perdices o desarrollarás sus prácticas”.

No va a ser fácil lograr creencias positivas y acertadas de nosotros, si estamos con personas que no nos ayuda en esto, y a su vez nos descalifican o nos frustran en nuestros intentos de lograr nuestras metas.

Los gustos al igual que nuestros pensamientos pueden ser educados. Cuando esto se logra, es una poderosa herramienta de cambio. Como dijimos al comienzo, es importante aprender a pensar bien de nosotros mismos para lograr avanzar, crecer y sortear obstáculos que pretenden detenernos y encarcelarnos.

Estos puntos nos ayudan y traen claridad de acciones concretas para seguir en este camino de pensar de nosotros de manera correcta.

TE ESPERO EN LA CIMA