Fe y crisis


Hablaba con una personas por WA y realicé todo el tiempo que llevamos “soportando” las distintas situaciones que nos ha presentado la crisis.   Cada una de estas situaciones, ha retado nuestra fe y no me refiero solamente a mi parte de creyente, me refiero a la fe como un acto de creer: en mí y mis fortalezas, en las personas que me rodean y las de ellos, en la sociedad en la que vivo, en fin… podemos seguir la lista.

En estos últimos días me he encontrado con personas que parece que han perdido la visión de días mejores.  Es lógico que a muchos les ha pasado cosas muy fuertes, desde la pérdida de un ser querido hasta la pérdida de su trabajo, que en la lista de cosas impactantes ocupan el primero y segundo lugar.

La gran pregunta de está crisis es ¿y ahora qué hago?, te recomiendo hacer un alto en el camino, respirar fuerte, y comenzar a sosegar a través de tu respiración pausada, tu mente.  Debemos tener una libreta a mano y un lápiz para hacer una lista de tus verdaderas fortalezas, una vez terminada hay que revisarla solamente para comprobar que tenés muchas herramientas para hacerle frente a la adversidad (resiliencia): fe, perseverancia, tenacidad, iniciativa, creatividad, recursividad, la lista puede ser grande o podés poner solo tus 5 más importantes.

Ahora que sabés de tus recursos personales, vamos a pasar a la segunda lista, tu red de apoyo, que al igual que a un trapecista lo salva de caer al piso, esta red te ayuda a caminar y a liberarte de estrés y miedo.  Comencemos la lista por tus padres, hermanos, pareja, hijos mayores, amigos… si no querés hacerla larga, escribí solamente los nombres de 5 personas con las cuales contás.  Podés llevarla a 10, intentalo.

Ya tenés herramientas y personas que te van a ayudar a trabajar en tus emociones y sentimientos.  ¿Qué sigue? Una parte muy importante, alimentar tu espíritu, incrementar tu fe en vos mismo, en los demás y por qué no en Dios, ese ser superior en el cuál creás.

Si no tenés fe, vas a estar perdido en el mapa de ruta de la vida, las personas que no creen en nada ni en nadie son presas de un vacío existencial, en esta parte te animo a elevar y levantar tu espíritu, contemplando la naturaleza, leyendo reflexiones, oyendo música contemplativa y de relax, practicando Mindfulness u orando.

Cuando creés firmemente que sos capaz de salir adelante, lo vas a lograr, no en un día, a lo mejor te toma un poco más de tiempo, pero la fe en vos y en los demás te va ayudar, a pesar del miedo o del dolor a dar los primero pasos para entrar en la ruta y seguir caminando, recordá que después de la más oscura noche, aun sin estrellas, siempre sale el sol.

TE ESPERO EN LA CIMA