Inteligencia emocional, ¿materia nueva?


Lo que digo refleja mi inteligencia emocional.

Se nos ha hablado mucho en los últimos tiempos de la INTELIGENCIA EMOCIONAL, que tiene una gran importancia en tu vida personal y tu vida profesional.   La persona emocionalmente inteligente sabe gerenciar sus emociones, pero hay personas que llegaron tarde a esta clase, que no están interesados en aprender el cómo hacerlo y que viven “lo que hay es lo que ves y si no te gusta volteá a ver a otro lado”.   Ahora bien, que otros vivan así no indica que debás de seguir la corriente, estás a tiempo de cambiar o de aprender.

Te listo frases de personas que no son emocionalmente inteligentes y espero que, al leer detenidamente, reflexionemos juntos en lo que representan:

“Mi mayor frustración surge cuando los demás no me entienden”.  

Comenzá por revisar si te sabés explicar, a veces estás explicando un proceso de matemáticas, por ejemplo, y la otra persona no captura lo que decís, ups…. se te olvidó que no a todos les gusta las matemáticas o no comparten tu pasión por ellas, por lo que sencillas instrucciones se pueden volver complejas.  ¿Qué podés hacer? Se empático, revisá que cosas no te gustan o te ha costado aprender por la misma razón y te has comportado de la misma manera, te vas a dar cuenta que la mayoría de estas situaciones tienen una solución rápida.   Aun si sos una persona que le gusta aprender cosas nuevas constantemente debe haber temas que no te interesen mucho y es la razón de “tu lento aprendizaje”.   Aprendé a explicar las cosas como para un niño de 5 años, no tontamente, sino detalladamente.

Me sorprende cuando los demás se sienten heridos por mis opiniones”.

No es que las personas sean susceptibles, aunque hay unos pocos que sí, pero no podemos andar por la vida diciendo lo que pensamos de la forma más sarcástica o cruel, eso no es sinceridad es brutalidad.  Hay una forma de comunicación PROXÉMICA, que tiene que ver con los espacios personales que cada ser humano tiene, y esos espacios deben ser respetados. Ahora con el tema de las redes sociales creemos que al postear en nuestros muros nuestras opiniones es parte de nuestros derechos, y puede que sea así, siempre y cuando mis opiniones, en algunos casos groseras, no lesionen a otros.  Hay formas y formas de decir las cosas. 

¿Qué podés hacer? revisar tu forma de decir las cosas, invitar a las personas a que también sean abiertas al expresarse con vos, si lo hacen la forma brutal y saboreás un poco de tu propia medicina, te va a ayudar a confirmar que debés de mejorar tu manera de expresarte.   Expresarte de una manera respetuosa y franca es una gran forma de ganarse la confianza de los demás.

“No tengo que ser agradable en el trabajo; es innecesario”.

Muchas personas dicen a menudo “no soy monedita de oro…”, “yo vengo a hacer mi trabajo no a caerle bien a la gente”, nada más equivocado.  Puede que hagás tu trabajo a la perfección, lamentablemente tengo que decirte que no, no es suficiente. Son poquísimos los trabajos en los que podés trabajar solito y que no necesités interactuar con otras personas; ¡Y ser agradable es una necesidad cuando tenés que alcanzar un objetivo en común…! ¿Qué podés hacer? simplemente comenzá por tratar a las demás personas como te tratan a vos, y luego considera hacerlo como te gustaría que te traten. Empezá por ahí.   Recordá que nunca sabés cuándo vas a tener que pedir ayuda; que no sea precisamente ése el único momento en el que te vean sonreír. 

“Mi punto de vista es perfecto; no tengo que escuchar a los demás”

Qué probabilidades hay que seas un estudioso permanente y que sepás con propiedad de todo en la vida y que jamás, jamás, te equivoqués.    Si sos honesto NINGUNA, verdad, por tanto, cerrá la boca oportunamente porque de lo contrario te estás perdiendo de una gran riqueza de opiniones y puntos de vista que, si bien no necesariamente son correctos, te ayudarán a desarrollar tus propios conceptos mucho más de lo que harías vos solo.  De no ser así, estarías imponiendo lo que te da la gana y esto solo confirmaría lo vulnerable que sos. ¿Qué podés hacer?  Escucha empática y atentamente, dos oídos una lengua…. por mucho que estudiés, investigués y desarrollés, nunca podrás ver el mundo a través de los ojos de los demás (y tus ideas deben someterse a esos puntos de vista también). 

“Todos deben cumplir con lo que me exijo a mí mismo”.

Es bueno que te hayas hecho un propósito firme de excelencia, esto implica perfección, es normal que pensés que los demás deberían al menos estar al nivel que vos has alcanzado, pero este propósito es tuyo, no de la humanidad y es lo que debemos de tener claro. La frase tiene en sí misma una contradicción, todos vs. mi, vos fuiste quien se hizo el propósito, sos vos quien decidió su propio camino, ejerciendo tu derecho. Así como vos escogiste los demás también tienen ese derecho.  ¿Qué podés hacer? Tanto las fortalezas como las debilidades son necesarias para madurar y crecer. Las fortalezas son testigos de lo que has recorrido. Las debilidades te sugieren el camino que te falta por recorrer.   Reconocé que todos llevamos una agenda distinta.

La frase más destructiva que podés pronunciar: “La culpa siempre es de los demás”.

Honestamente, espero que no seas vos quien la diga. Quizá la dijiste una vez y luego te retractaste… y si por alguna razón la dijiste con fundamento, entonces el que estaba equivocado eras vos, pues definitivamente estabas en el grupo incorrecto.   Si por el contrario te encontrás compartiendo oficio o experiencias con un grupo medianamente funcional, el asumir que los demás tienen siempre la culpa de lo que pasa es una de las costumbres más destructivas que podás tener. ¿Qué podés hacer? no hagás nada; sólo preguntate a vos mismo, ¿Realmente los demás tienen la culpa… o quiero ocultar un error personal que pasé por alto?  El identificar correctamente las responsabilidades te quitará un gran peso de encima y te respetarán más. 

“Me molesta cuando los demás esperan que sepa cómo se sienten”.

Puede que te cueste entender los sentimientos de los demás, pero el mostrar desprecio por cómo se sienten sólo te traerá conflictos. El pretender que el mundo entienda tus posiciones obedece a una personalidad narcisista pero la mayoría de las personas necesitan que los demás sepan cómo se sienten, para ello tienen que abrir la boca y decirlo.

Te espero en la cima

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