La lista que llevo conmigo


RECORDARHay una lista que llevo conmigo a todos lados, está en mi cartera, escrita en un pedazo de papel viejo y aunque he considerado alguna vez volverla a escribir, porque el papel está bien deteriorado, siento que perdería un poco la magia del lugar y la forma de cuando la escribí.

Como me la aprendí de memoria, por leerla tanto, no siempre la miro, simplemente la repaso en mi mente. Pero de vez en cuando, especialmente en esos días en los que parece que he perdido el rumbo, o siento que pierdo fuerza y valor, vuelvo a sacar esta vieja lista para recordarme que, en el fondo, mi brújula interior sigue intacta. 

Lo más probable es que vos hayás tenido más de una ocasión en la que te hayas sentido igual que yo y te preguntaste ¿Y ahora qué? No siempre es sencillo recordar ser positivo, a lo mejor, y es mi deseo que alguna de las anotaciones de mi lista te ayuden a recordar que, aunque te sintás perdido, no lo estás.

  1. Mis errores no me definen, son solo parte de mi aprendizaje. Todos nos equivocamos por tomar decisiones no pensadas o acciones impulsivas.  Si aprendimos la lección, somos más sabio: sabemos por dónde no ir.
  2. Acepto las críticas constructivas y aprendo de ellas. Creer que todo lo hago bien es un gran error, pido siempre a las personas QUE ME CONOCEN que me den su opinión acerca de una acción mía.
  3. No me comparo con los demás, mi viaje es único y yo también.  Esta es la razón porque mi “mapa de ruta” es personal. Por esto evito compararme ya que siempre habrá personas con más talentos o con menos, los míos siempre van a ser especiales y los uso a mi favor.
  4. No veo mis debilidades como algo negativo, sino como oportunidades de crecer.   Como me conozco (llevo rato trabajando en esto) se en qué no soy fuerte y eso hace que tenga ganado el 50% del camino del cambio y del crecimiento y madurez personal.
  5. Me quiero mucho, al final del día es lo único que importa.  A la primera persona que amo es a mi misma.  Ese amor tiene que ser sano, sin vanidades, ni soberbia, eso se llama autoestima.
  6. No existe una forma correcta ni incorrecta de hacer algo. Siempre habrá espacio para la creatividad e innovación.  Intento cambiar la rutina.
  7. Dejo ir el pasado y agradezco todo lo que he aprendido. El pasado es como polvo en el viento, se va, y no lo puedo ni retomar y menos retener.  Fue una lección, ¿me la aprendí?
  8. Me rodeo de personas positivas.  Las personas son nuestra fuente de energía en muchos casos, por lo tanto, es muy inteligente saber de quiénes te rodeas.  Cuando en mi camino ne he encontrado con personas tóxicas, vampiros emocionales o especialistas en bajar lo ánimos, he procurado alejarme de ellos.
  9. Lucho por lo que creo y por lo que quiero.  Te lo traduzco, lucho por mis sueños, respeto mis valores y mis convicciones.  ME RESPETO A MI MISMA. Siempre recuerdo que, porque todo lo mundo lo haga no lo hace buena una acción.
  10. Toda dificultad a la que te enfrento es una oportunidad para aprender algo importante.  Aunque en el momento no lo vea así, la vida es un continuo aprendizaje, cuando el alumno (aprendiz) está listo aparece el maestro.

Si te anima la idea o si creés que puedes servirte, podés plantearte tu propia lista, escribila y llevala a todos lados con vos.  Es como la “batería” para el examen que vida te plantea a diario.

Será una forma de recordar que incluso cuando sintás que todo es un caos, en el fondo seguí siendo el protagonista de tu vida.

TE ESPERO EN LA CIMA