La vida es como el genio de los deseos


La vida es como la lámpara de Aladino, si la frotás (saber vivir) sale un genio que te concede deseos (bendiciones, logros…) pero tenés que saber pedir y he allí el detalle. ¿Qué es lo que más deseás en la vida? ¿Cuál es tu sueño recurrente? Sí, ese que llena de mariposas tu estómago, sumerge tu cabeza entre las nubes y te hace sonreír como un niño.

Hay muchas personas que saben que tienen que hacer algo en sus vidas para conseguir lo que quieren, pero nunca lo hacen, se quedan en el deseo, son como ese helado que se derrite lentamente en el calor del sol. A menudo se debe a que les falta coraje (valor) para emprenderm a veces les falta el impulso (motivación) que sólo puede aportarles un futuro realmente motivador, otras que no tienen un red de apoyo (amigos, familia) que les anime cuando las cosas no salen o se acaban las fuerzas.

¿De dónde podés sacar energía?  Por supuesto que no es de la pereza, ni de la inactividad, ni de estar afincado en la zona de confort, la energía procede de los mismos objetivos que te has fijado. Objetivos medibles, alcanzables, posibles, retadores, interesantes, valederos en el tiempo, acorde a tus fortalezas.

Cada mañana, al levantarte, busca en tus objetivos el impulso que necesitás porque ellos te ayudarán a inspirarte para reunir tus recursos y utilizar todo aquello que podás encontrar para convertirlos en realidad: conocimiento, cursos, experiencia, personas, recursos, en fin.   Esa energía y sentido de misión siempre va a estar disponible para vos cuando podás pensar y desarrollar objetivos grandes, inspiradores y desafiantes.

¿Y qué pasa si fueras de las personas que dicen que no tienen objetivos?  La mente humana siempre anda persiguiendo algo y en común todos queremos la felicidad. Todos tenemos objetivos aunque no siempre seamos conscientes de ellos a la hora de utilizar nuestros recursos.

Los objetivos de la mayoría de las personas consisten en seguir adelante, sobrevivir, pagar las facturas, pasar el día … se ven atrapadas en el proceso de “ganarse la vida” en lugar de ser un artista y diseñarla. Con esto en mente, es muy difícil que despertemos y nos sintamos energizados y poderosos.  Y aunque no lo creamos, todos nuestros objetivos nos afectan, sean los que sean.

Si queremos descubrir las ilimitadas posibilidades que hay dentro de nosotros debemos encontrar un objetivo lo bastante grandioso como para que nos empuje a ir más allá de nuestros límites y nos permita descubrir nuestro verdadero potencial.

¿Sabés cuál es uno de mis cuentos favoritos? “La lámpara de Aladino”. Me imagino que la tengo entre mis manos y solo tengo que frotarla para que aparezca el genio listo para pedirle no sólo 3 deseos sino 100.   Y si vos la tuvieras entre tus manos ¿Qué le pedirías?  Probá a hacer la lista, te reto a que no te será fácil llegar a los 100 deseos.

Si nunca has hecho la lista entonces no será que por eso no has encontrado la lámpara.
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