Las palabras crean emociones


índiceCuantas veces has oído decir a otros: “¡Estoy mal!”, ” ¡Hoy ha sido realmente un día duro!”, ” ¡No tengo nada de suerte!”, todo el mundo se ha dicho alguna vez una de estas frases.   A lo mejor no las has oído, las has dicho y aplicado a tu vida una y otra vez.

Lo más doloroso es que lo hacemos de forma automática, sin pensar en el efecto que tienen estas palabras en nuestra forma de actuar y relacionarnos con el mundo. Sí, porque las palabras pueden crear emociones, pero también acciones. Y los resultados provienen de nuestras acciones.

Nuestra realidad es el espejo de lo que nos decimos: cada palabra que forma parte del lenguaje que usamos con nosotros mismos y con los demás puede representar algo que nos empodere o que nos limite.

Si estás acostumbrado a usar palabras negativas para describir tus experiencias y el mundo que te rodea, inevitablemente “sabotearás” tus posibilidades de éxito. Siempre tenderás a sentirte deprimido, preocupado, desanimado, sin la fuerza ni el coraje necesarios para superar los desafíos que se interponen entre vos y tus metas.

Y lo que es peor, tu hijos, o tus colaboradores, para los que sos un punto de referencia, están aprendiendo de tu ejemplo y estás modelando con barro seco, que al final solo será tierra.

Un ejercicio que realizo para dar rienda suelta al poder que hay dentro de vos es hacer una lista de las palabras que solés usar cuando te atascás o tenés un problema o algo no te ha salido como esperabas y reemplazarlas con palabras fortalecedoras.

Por ejemplo, en lugar de describirte a vos mismo como “cabreado“, utilizá “molesto”; en lugar de usar la palabra “destruido”, intentá decirte: “necesito descansar“; en lugar de definirte (y sentirte) “incapaz“, probá a usar esta expresión: “Necesito aprender más”.

Créeme, ¡marca la diferencia! Y una gran diferencia.

Podés llevar un diario en el que relatás las experiencias que has vivido y en el que posteriormente sustituyás las expresiones limitantes por las empoderadoras.

Te espero en la cima

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