Lo peor que me imagino…


Alguna de las peores cosas que he imaginado en mi vida jamás sucedieron, muchas veces nos convertimos en reyes y reinas del drama, por gusto. Nuestra mente tiene la tendencia a ahogarse en un vaso de agua. ¿No te ha sucedido?

Puede que estés en el tráfico de la ciudad y de la nada te viene un pensamiento funesto. Algo que no pinta muy bien y que al pensarlo por más tiempo se convierte en escenario borrascoso, y comenzás a sumar personas a la escena y en unos minutos la respiración se te entrecorta y tu ánimo se altera. Lo que fue un pensamiento pasajero se ha convertido en tormenta.  Fijate bien: Ha sido solo un pensamiento, no ha sucedido, y reaccionaste como si fuera verdad. ¿Por qué? Sencillo para tu mente un pensamiento tiene el mismo peso que la experiencia real. Si el pensamiento es angustiante, tu mente activa diversos circuitos cerebrales y libera sustancias químicas que afectan tu cuerpo. Así se desata una cascada que te arrastra en el momento.  Es por esta razón que te he invitado muchas veces a cuidar lo que pensás.

Puede ser, que ese futuro tan amenazante que pensaste jamás se materialice. La pasaste fatal detrás del volante, adicional estabas solo, adicional te diste cuenta después que fue una pérdida de tiempo.

Esta tendencia a terribilizar nos lleva a convertir una situación en un hecho con la peor conclusión imaginable. Es como echarle gasolina al fuego, lo que podría haber sido una pequeña llama lo convertimos en incendio.

En su libro “Paz interior para gente ocupada” la investigadora y psicóloga Joan Borysenko nos recuerda que algunas personas terribilizan más que otras. “Las que fantasean pensando en resultados satisfactorios es más probable que sean optimistas. Cuando la tendencia es a pensar lo peor, probablemente sean pesimistas”.

Según mi estado de ánimo la terribilización me atrapa con mayor o menor facilidad. Diría que nos pasa a todos: si amanecemos pesimistas el peor escenario se convierte en el único escenario.  ¿Hay una forma de ver esa tormenta que se aproxima como lo que es: una nube pasajera?

La respuesta es si, si tenemos una consciencia activa y sentido del humor como kit de supervivencia. Lo primero detectar el comienzo de las señales de terribilización,   hacer una pausa, respirar y responder de forma amable ante las tendencias de la mente. Podés decirte “Estos pensamientos están surgiendo pero no me voy a dejar arrastrar”. Acto seguido lanzá una carcajada o al menos sonreile al camino oscuro por donde querías caminar.

Para los pesimistas entrenados, una aclaratoria: no estoy diciendo que debemos evadir la realidad o ver todo color de rosa cuando las cosas están de un color hormiga intenso. A lo que me refiero es que una cosa es la que está pasando allá afuera y otra la que sucede adentro de tu cabeza. Y que por lo general reaccionamos a lo externo, y sobre todo al futuro que nos imaginamos, en lugar de manejar nuestras emociones a consciencia.

Esto no es controlar el entorno. Tampoco el mundo interno. Es saber cómo juega la mente con nosotros y aprender a bailar con ella.

Te espero en la cima

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guarda

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s