“Me olvidé de vivir”


Antes de actualizar el blog, leo lo que escribí en el anterior, ¿por qué lo hago? unas veces para verificar si el escrito anterior puede tener una parte dos y otras para no repetir, aunque tengo un archivo actualizado.
Algunos meses atrás escribía acerca de como lograr sueños o propósitos y me di cuenta de que esto ha sido tema de muchas de mis publicaciones, porque en mis talleres me encuentro con la constante: ¿cómo hago para realizar mis metas? pasar del dicho al hecho es necesario si queremos ver nuestros sueños transformados en realidad. Muchos quedan diciendo no haciendo y sobre todo le comentan al “mundo entero” lo que quieren hacer, no consideran que hablar demasiado sobre algo, puede llegar a confundir a nuestra mente pensando que el blablablá es acción.   La mente es un territorio donde no todo es lo que parece; y donde lo que parece no necesariamente es. Darse cuenta de ello es un paso efectivo a la sabiduría.
Hace unas semanas me encontraba feliz en un entrenamiento de mindfulness en un colegio de Panamá, una de las profesoras asistentes nos compartió su experiencia acerca de como había descubierto el balance entre el ser y el hacer, gracias al ejercicio de prestarle atención al presente y de cultivar una práctica de auto-observación. Esto le ayudó a disfrutar más su vida, además, le permitió entender mejor quien era realmente, incluso, a hacer las paces con el ser humano que es.
Ella durante mucho tiempo ponía toda su atención en hacer y hacer sin detenerse y casi ninguna a simplemente ser y estar. En el momento en que decidió cambiar la dinámica y aprendió a conectarse consigo misma las cosas cambiaron. Ya no se trata solamente de planear, producir, lograr y alcanzar. Ahora también es importante apreciar todo lo que le rodea y apreciarse a si misma en medio de todo ello.
Me recordó la canción de antaño de Julio Iglesias, “Me olvidé de vivir”, que en su primera estrofa dice:
De tanto correr por la vida sin freno
Me olvidé que la vida se vive un momento
De tanto querer ser en todo el primero
Me olvidé de vivir los detalles pequeños
Ponerse en acción es importante para construir la vida que deseamos (y quedarse en las palabras es a veces una excusa para no alcanzarla) pero ser y estar en la vida que tenemos ahora es importante para conectar con nuestra realidad.  De otra forma, corremos el riesgo de poner toda la energía en hacer y hacer y hacer sin detenernos un instante a experimentar, a sentir, a vivir la quietud y el silencio. Y eso agota, cuando menos.
La próxima vez que te encontrés en una carrera de planificación y logro, detenete un momentito para verte y sentirte en medio de todo ello. Observá lo que pasa en tu cuerpo y en tu mente, sentí todo lo que surja, conectate con lo que pasa adentro y afuera, hace una pausa y respirá. Reconocé el momento, incluso si no es un momento agradable. Luego seguí con lo que estás haciendo, sin olvidarte de vos mismo. Y más adelante, ojalá que no demasiado tarde, tomate un tiempo para disfrutar unos minutos de tu compañía, para disfrutar el placer de simplemente ser y estar, así como sos.

TE ESPERO EN LA CIMA