Mi relación se rompio…


Un grupo de amigas, con las que frecuentemente me reuno, entramos  en el tema de la ruptura de las relaciones de pareja. En el grupo hay una que su esposo decidió marcharse con otra (hace más de 5 años) y ella aún no supera esa ruptura.   Cuando llegué a mi casa, después de la reunión, comencé a oír musica y a procesar lo compartido y de pronto vino a mi mente una canción que se llama Yo sin ti no valgo nadaCuando en la mañana me levanto, y me miro al espejo. Solo veo mi presencia que con tu ausencia no vale nada, no vale nada. YO SIN TI NO VALGO NADA. YO SIN TI NO VALGO NADA. YO SIN TI NO VALGO NADA. YO SIN TI NO VALGO.

Personalmente pienso que ese tipo de letra y de canción debería ser prohibido, porque lejos de ser edificante nos puede llevar a identificarnos con la letra que en nada ayuda a nuestra autoestima y a nuestra emocionalidad, por demás “modela” pensamiento.  No se si la persona que la escribe cuando está poniendo letras en una hoja piensa en el sufrimiento lacerante de NO VALER NADA, eso sería el equivalente a  una patada a la autoestima, de esas patadas que te sacan el aire, que te asfixian.

El no valer nada porque una persona tomó la decisión de irse de tu lado es como si entregaras tu valor personal a otro, entonces si ese ser te deja de querer o te engaña se desmorona tu afecto personal (autoestima demolida). Por ello quisiera que te preguntaras ¿de dónde viene tu valor?, ¿del afecto de otros?, ¿de la opinión de alguien más?, ¿es eso tener una sólida autoestima?  Con estas preguntas no quiero negar, ni minimizar el dolor que se siente cuando se rompe una relación con alguien que amás, porque además es el fracaso de tu proyecto de vida, al cual le metiste ganas e ilusión. Eso es perfectamente válido, pero de allí a sentirte como una cucaracha aplastada hay un trecho.   No es lo mismo fracasar, que es una circunstancia, que sentirse fracasado que es una decisión.

Las decisiones de las persona, aun de aquellas que amamos, no están bajo nuestro control.  El estar o no estar, ser fiel o no, amar o no… son decisiones personales.  Desde la no superación y el duelo eterno he visto toda clase de acciones, personas que se lanzan a innumerables aventuras sexuales con el objetivo de reafirmar con otras personas el rechazo obtenido (soy yo o fue el otro);  el caer en depresiones profundas; el andar con mal humor o agresividad a flor de piel (que suele ser un mecanismo compensatorio de la tristeza); el desarrollo de una coraza a fin de impedir dar inicio a nuevas relaciones para no volver a ser lastimado y, en algunos casos más graves, el atentar contra la propia vida.

Hay que sentir dolor, ponerte de luto, vivir el duelo, claro, pero no te entregués al sufrimiento; llorá lo que tengás que llorar, pero secate las lágrimas y continua, tené presente:

Cuidar de vos mismo: consentite, alimentate en forma sana y date tus gustos de vez en cuando, dormí, descansá, arreglate, vestite con lo que te guste, hace ejercicios. Tené presente que la imagen influye en la autoestima y lo hacés por vos y no por los demás.

Huír a toda prisa del rol de víctima o de sentir lástima por vos, recordá que los dolores se superan y dejan un gran aprendizaje.  Las experiencia negativas, dejan de serlo cuando aprendés las lecciones que te dejaron, date tiempo para reflexionar.

Tener paciencia, un duelo es un proceso que si bien tiene un inicio también tiene un final, requiere tiempo.  Nadie esta de duelo para siempre.

No persigas a tu ex, evitá el contacto es protegerte del daño y acelera el proceso.  El o ella decidió hacer una nueva vida, te toca hacer la tuya.

Realizá alguna actividad o programa de formación que te interese; el aprender y estar en contacto con otras personas te distrae, te enriquece, te ayuda.

Cambiá el tema de conversación; pasar horas hablando de tu ex te enferma. Concéntrate en conversaciones positivas sobre lo que tenés más que en lo que te falta.

Decidí seguir adelante, lee libros de superación personal. Si lo necesitás, no dudés en buscar la ayuda de un psicólogo.

Dicen que los amigos verdaderos son los que están en las malas, porque en las buenas sobran. Esto es una gran verdad, de modo que, te invito a demostrarte tu verdadera amistad, esa incondicionalidad que necesitás. Si acabás de enfrentar una ruptura, este es el mejor de los momentos para saber de qué estás hecho, de amarte por sobre todas las cosas, de agradecer que lo que no era se haya ido, y fortalecer tu amor personal que será el que te permitirá no solo estar bien en un breve período, sino que, además, te dará la capacidad de ver las nuevas puertas que se te abrirán, porque a fin de cuentas vos valés, y valés mucho, más allá de tener o no pareja.

Te espero en la cima
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