Nelson A. Hernández Cedeño: Descubriendo al mentiroso


Ya son 40 los artículos, incluyendo este, donde he tocado tópicos variados sobre la ciencia del lenguaje corporal, siendo las mentiras uno de ellos.

Entrenarse para descubrir una mentira requiere muchísimas horas de práctica y, aun así, cada asignación es todo un reto, porque en el mundo existen maestros del engaño.

Científicamente se sabe que las personas con rasgos psicopáticos son mejores mentirosos porque carecen de ciertos factores emocionales, por ejemplo, la culpa.

Una de las maneras más fáciles para hacer que la honestidad tenga un rol importante en su vida y en la de sus colaboradores, es encontrando formas sencillas para que otros conozcan su código moral, por ejemplo, hablando frecuentemente sobre integridad, valores y ética.  

Si bien hay signos que pueden indicar engaños, estos signos tomados por sí mismos pueden no revelar nada acerca de las motivaciones de una persona. La detección de engaños no se puede hacer solo mediante una o dos pistas, es un proceso de recopilación de «grupos» de señales que podrían descubrir la artimaña.

Es increíblemente útil conocer a la persona, en términos de su historia de vida en la medida de lo posible, conocer los hechos y la situación de la que habla y establecer una línea base de cómo se comporta cuando narra una anécdota. Incluso, si no tiene una larga historia previa con la persona, se recomienda comenzar la conversación haciendo preguntas rutinarias sobre el día, la familia o actividades para aprender más sobre sus hábitos normales durante la conversación.    

Ahora bien, algunos expertos dicen que el conocimiento extenso de alguien no se traduce necesariamente en una mejor detección de mentiras, ya que el sesgo personal hacia alguien también puede influir en su evaluación.

El problema con la familiaridad es si ya conoce a la persona, entonces su relación con ella puede anular sus radares de detección y entrar a una fase de negación pese a que los hechos demuestran la verdad. El dicho de que “el amor es ciego” es verdad pura.

Puede haber muchas razones por las que una persona elija ocultar sus emociones, podría ser algo tan simple como que no querer cargar a otros con sus problemas o sentimientos. Sin embargo, es importante tener en cuenta cualquier discrepancia entre su lenguaje corporal y lo que dice.      

Recuerde amigo lector, el hecho de que alguien esté ocultando una emoción y usted la descubra en una micro expresión no dice el motivo, pero sí indica que tiene que tratar de averiguarlo.

Un mito común es que la inquietud indica que una persona puede estar mintiendo, en realidad se sabe que el engaño, como es un acto difícil, las personas tienden a moverse menos cuando se concentran en la mentira.        

Para descubrir una mentira, los investigadores a menudo intentan aumentar la «carga de información» sobre un sospechoso haciendo que reciten su historia en orden inverso o sorprendiéndolos con preguntas imprevistas y de sentido común después de escuchar su versión inicial o bien, sorprendiéndolos con otra sesión preguntas días después en una conversación “casual”.

Otras pistas no verbales, como un enorme cambio postural o repentina rigidez, también pueden indicar un posible engaño. Muchas veces, los expertos vemos cuando alguien intenta inconscientemente dejar la situación de estrés porque repentinamente bajan la voz, miran hacia abajo o hacia la salida, giran sus pies hacia adentro en forma de auto protección o bien, apuntan con ellos hacia la puerta.          

Otra señal a tener en cuenta es cuando colocan un «objeto como barrera» como una mochila o teléfono celular entre ellos y la persona que los cuestiona. Esto puede ser una señal de que tal vez no están siendo del todo sinceros. Aquí debo recordarle que el contexto es clave, observar y escuchar es necesario al 100%. El encogimiento de hombros asimétrico o aumentar los gestos de aseo, a menudo son otros factores que pueden ponernos en alerta.

Otra señal que hay que escuchar en caso de buscar la verdad, es cuando alguien tiene una fuerte objeción a un detalle irrelevante específico o insistir en un punto determinado de un tema, también es más probable que los mentirosos repitan palabras, frases y detalles como guión aprendido.      

En mis redes sociales, Instagram (novaadvertising) y Facebook (Nova Advertising, Panamá) tengo más de 105 tips de lenguaje corporal que podrían ayudarlo a ser más empático, atento, escucha y observador de su entorno, No digo que con esto se hará un experto, pero bien puede ir desarrollando habilidades sociales claves para su día a día.

Lo invito a tomar cursos de Lenguaje Corporal enfocados en detección y no sólo en proyección de imagen. Cada vez más, este tópico se hace necesario y empresas serias o departamentos de recursos humanos de vanguardia lo están adoptando como obligatorio para mejorar su comunicación interna y externa, así también como talleres de Mindfulness y Coaching.

Globalmente ya no basta con tener miles grados académicos, sino también saber aplicar su inteligencia emocional en los negocios y estos temas, lo preparan para ello.