Nelson Hernández Cedeño: La entrevista de trabajo


Sin duda, este será el momento más crucial por todo profesional en busca de trabajo.

Cuando llega el momento de defenderse en una entrevista de trabajo, su empleador llegará al final de la reunión con esta frase: “¿Tiene alguna pregunta?”. Quizá no lo sepa, pero ésta es una de las preguntas más importantes que se hacen para determinar si lo contratarán o no.   Por supuesto, la peor respuesta que puede dar es “No, no tengo ninguna pregunta”, lo que significa total desinterés, o indagar sobre lo que pagarán, los beneficios o las vacaciones mucho antes de saber qué hará. Eso es suficiente para que tu entrevistador presione el botón rojo.  

Eso sería desaprovechar la oportunidad más grande que tiene de destacarse como candidato. Tome en cuenta de que las preguntas que debe hacer tienen que estar enfocadas en cuatro objetivos bien definidos, y es aquí, mi amigo lector, donde comparto algunos secretos de las entrevistas de trabajo:

Investigar sobre la cultura organizacional de la empresa.  A pesar de haber hecho una buena investigación previa a su entrevista de trabajo, éste es el momento de indagar sobre el estilo interno de la organización a la cual aspira ingresar. Así también proyectará una imagen de interés adicional en el puesto.

¿Quién ha sido la persona más exitosa en esta empresa, y por qué? La respuesta a esta pregunta debe tener uno de tres matices: Social, personal o profesional. ¿El impacto de esa persona más exitosa es medido por su aporte a la comunidad (un proyecto que benefició a muchas personas), a su desarrollo personal (entró como ejecutivo junior y ahora es vicepresidente, por ejemplo), o simplemente ha sido el vendedor estrella dos años consecutivos dependiendo de cuál sea el enfoque, sabrá qué es lo que valoran más en la empresa.

Crear un puente emocional con tu empleador / entrevistador.  A pesar de ser una entrevista formal, una conexión emocional siempre es necesaria (la necesitarás con todos los que trabajes allí, si te dan el empleo). Establecerla con su interlocutor, en este caso, le da una buena idea sobre su disposición al trabajo en equipo y la cooperación, así que no olvide preguntar:

¿Cómo fue su experiencia cuando empezó a trabajar aquí? Es muy poco probable que de las decenas de entrevistas que haga a diario, a esta persona le hagan esta pregunta con mucha frecuencia; con ella tiene la oportunidad de expresar una anécdota que de seguro le gusta relatar sobre su ingreso a la organización. Preste especial atención a los detalles que da; si nombra a alguien en específico o si menciona que fue lo que más le gustó al formar parte de la empresa.

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en esta empresa? La respuesta a esta pregunta es clave para hacerse una idea de lo que le espera.

Saber a qué retos enfrentará en el trabajo.  En caso de que gane el puesto, debe estar preparado desde el primer día alineando sus prioridades profesionales con las de su nuevo cargo. Estas dos preguntas servirán de brújula para hacerlo:

¿Cuál es el reto más grande al que se enfrentará la empresa este año? El empleador no debería dudar al responder, pues eso demostraría que no están lo suficientemente claros los objetivos, misión y visión de la empresa para todos los trabajadores.

¿Cuál sería el aporte cuantificable que podría brindar yo para hacer esa diferencia? El truco de esta pregunta es la palabra “Cuantificable” que le encanta a cualquier gerente.

¿Cómo puede medirse mi aporte a la empresa, para alcanzar esa meta? Ésta es la expresión máxima de pro actividad, de demostrar interés y firme intención a desempeñar el cargo.

Cerrar la conversación. No espere a que ocurra un silencio incómodo que marque el final de la entrevista, o que su interlocutor lo haga pues se agotaron los temas. El que usted determine el final, proyectará que valora el tiempo de los demás e incluso podría dejar al empleador queriendo saber más de usted (lo cual es muy bueno, si quiere el empleo).  

¿Hay algún punto sobre mi formación o experiencia que cambiaría, que me haría más idóneo para este rol? Ésta pregunta es crítica; no sólo está mostrando humildad, sino que quiere saber de antemano qué debilidades debe trabajar. No olvide hacer la pregunta con una sonrisa y sin evadir la mirada en exceso.

Escriba un email al empleador, 24 horas después, agradeciéndole por su tiempo y la experiencia de conocer un poco más sobre la organización.

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