Nos toca bajar la montaña


Si vos vas a convertirte en lo que podé ser, debés dejar de ser lo que sos.

Creo firmemente que si los que estamos viviendo esta crisis no sacamos lecciones importantes, habrá sido por gusto tanto sacrificio y tanta muerte.

A partir de ahora debemos de tener un Nuevo Lenguaje Para La Vida las palabras: invencible, infalible, certeza, seguridad, se vieron quebradas al estar de rodillas saber que somos caducos, ignorantes, vacilantes, inseguros y que en muchas situaciones flotó la estupidez, y palabras poco usades como: solidaridad, compartir, cuidarse, cuidar, sacrificio, tienen un nuevo significado y el ESTAR EN CASA trae a una nueva consciencia y adquiere un nuevo valor.

Podés valorar cómo vivías tu vida habitualmente, los patrones que formaste, y hoy podés ver esos mismos patrones cuestionados, frente al miedo del mundo.  De que sirve la ropa de marca si andás en casa con lo cómodo, tus alhajas ni las alzás a ver… el dinero no compra salud, y los carros están guardados y no es que sea malo el tenerlas, lo malo fue el haberlas sobrevalorado, ya no podés ir de fiesta, ni montarte en un avión, ir al súper cuando te daba la gana, andar por las calles a la hora que querías…

Bajar la montaña, me refiero a que una cosa es escalar la montaña, donde tenés la vista perfecta la visión real de las cosas, el detalle, ver más claro los nubarrones y tempestades que se avecinan y otra cosa es retener esa visión cuando bajás. Una cosa es tener la experiencia de lucidez y de razonamiento, y otra cosa es  estar liberado de ellas y actual descabelladamente si es tu forma habitual de ser. La experiencia de lucidez es difícil de retener cuando no has roto tus viejos hábitos, porque desplazarán tu nueva consciencia.

Te pongo un ejemplo, hay personas que son egoístas, solo piensan en ellos y nada más. No les importa con los demás y su frase mágica es “allá ellos”, a pesar lo que pasa siguen actuando de la misma manera y son los que rompieron el toque de queda, los que andan en este momento circulando y no es su hora de salida y los peores lo que van al super y suben al carrito todo lo que pueden…. y lo que no necesitan.

Ahora, si sos de los que aprenden lecciones, ténes que traer esta nueva consciencia a tus hábitos, eso es bajar de la montaña. Tu manera habitual de ser ahora se constratará a sí misma con tu nueva consciencia. Cuando estés presente enfocado en tus labores, cuando todos podamos retomar nuestras vidas vas a notar tu comportamiento. Vas a asombrarte por todas las cosas que hiciste repetidamente en el ayer (subido en la montaña) con las cuales estabas en desacuerdo o no te sentías a gusto y la luz de tu nueva consciencia te va hacer caer en cuenta que no eras vos, genuinamente vos.

Viene entonces tu cuestionamiento: “¿Verdaderamente quiero continuar con todo esto?” Aquí es donde tu viaje realmente empieza.  Ahora, tu reto es incorporar tu nueva consciencia en tu vida diaria. Mientras lo hacés, esa consciencia remplazará esos viejos hábitos que ya no querés más.

Mantenete consciente de tus cambios, continuamente recordátelos, porque tus viejos patrones podrían estar profundamente enterrados. Enfocate en hacer de tu nueva consciencia una parte central de tu vida. Sé firme, disciplinado, parate erguido y no dudés en las tormentas de la vida, después detodo ya atravesaste una.

Bajar de la montaña en donde todos estábamos subidos y vivir un Nuevo Lenguaje de La Vida nos va a permitir transformar nuestra realidad actual, y la vida nunca será igual. Nuestras vidas van a ser AC Y DC, antes del corona y después del corona.

Cuando hayás tomado esos pasos, estarás listo para empezar tu viaje hacia una vida renovada, más consciente, más enfocada y probablemente más sencilla, valorando aquellas cosas que de verdad tienen valor y son las que nos vamos a “llevar” cuando nos toque la salida.

Mientras lo hacés, sé paciente, movete lentamente y reflexivamente y no tratés de cambiar todo al mismo tiempo. Lentamente, mové el horizonte, centímetro por centímetro. Disfrutá los cambios que hacés. Celebrá tu crecimiento y tu renovación.

Cada día, atravezá el espejo del “Yo” haciendo un esfuerzo para ser amable, gentil y generoso.

Escuchá y no juzgués. Permití lo que está ocurriendo en tu vida.

Decidí en qué dirección querés ir.

Te espero en la cima