Psicología positiva


La Psicología positiva es una disciplina reciente y hoy más que nunca en pleno auge.  Su objetivo no es aliviar el malestar de quienes sufren, sino ayudar a todas las personas que ya se sienten bien… a que se sientan aún mejor.

Recorro las redes sociales y me encuentro con un común denominador el algunas personas que es ser portador de malas noticias, posteador de noticias falsas, el eterno crítico de lo que hacen los demás… en este momento es lo que menos necesitamos.  ¿Cómo podemos constribuir desde lo que somos a hacer más llevadera esta crisis? es la pregunta que muchos nos debemos de hacer.

Vamos a empezar con las fortalezas, tus fortalezas: 

Las fortalezas son “una capacidad preexistente de comportarse, pensar y sentir que es auténtica y energizante para la persona, y permite un funcionamiento, desarrollo y rendimiento óptimos”.

La primera que vamos a trabajar: Sentido de humor.

La alegría y la risa forman parte de tu vida cotidiana, te ayudan cuando es necesario afrontar situaciones tensas o complicadas y con ellas rebajas la tensión.  Revisemos algunas cosas que podemos hacer:

Risa de fondo.  Imaginá las risas de fondo que suelen aparecer en series de humor, cuando al personaje le pasa algo ridículo, ante los propios contratiempos de la vida cotidiana. Por ejemplo: se descarga totalmente tu celular cuando te llama tu suegra, salís de una reunión importante y descubrís que llevas el sueter al revés o los zapatos de igual color pero distinto modelo, saliste apurado de la casa y se te olvidó peinarte, te pusiste a cantar Karaoke y te tocó una canción que no estaba en tu tono y desafinaste a más no poder, etc.

Humor sabio. Realizá un listado de momentos en los cuales hayás empleado el sentido del humor y  las personas que estaban a tu alrededor no entendían tu bromas o no las reían. Analizar un patrón común en este tipo de situaciones. En dichas situaciones qué función tiene para vos realizar bromas: conocer a los demás, romper el hielo, crear buen ambiente, etc.

Ojo con esto: El sentido del humor en función de cuándo se utilice puede generar rechazo o incomprensión por parte de los demás. Buscá alternativas a las bromas para cubrir ciertas necesidades (integración, sociabilidad, diversión, deseabilidad social, etc.). Alternativas tales como: escucha activa, empatía o conexión empática, delegación del sentido del humor en otras personas, etc. Pensá en una situación concreta donde se pueda emplear dichas alternativas y llevarla a la práctica.

El empleo del sentido del humor en momentos que procede, nos permite encontrar un mayor equilibrio en dicha fortaleza, además ayuda a que los demás no se sientan “sobrecargados” de bromas y/o emplear el sentido del humor en contextos que sí lo requieren.

TE ESPERO EN LA CIMA