Señalá donde está la felicidad…


Estaba dando un charla y al inicio hicimos una dinámica en la cual con los ojos cerrados debían de señalar dónde creían que estaba el norte y luego con el mismo dedo deberían señalar a si mismos.  En cada etapa abrieron los ojos y notaron cuanta disparidad había, mucha más en la primera.  En la segunda parte, unos dedos apuntaban a la cabeza y otros al corazón.  La charla era acerca de la felicidad.

Al igual que los dedos unos van por un lado y otros por otro, hay una  variedad de criterios a la hora de determinar DÓNDE ESTÁ LA FELICIDAD.

Para algunos la felicidad es la posesión de bienes materiales: dinero, carros, casas, alhajas, viajes, lujos, en fin.  Para otros es el poder: relevancia, pleitesía, fama, estatus, títulos organizacionales.

Hay quienes piensa que la felicidad está en las personas cuando encuentren a la pareja de sus sueños o cuando tengan la “familia perfecta”.  Los que tienen inclinaciones espirituales consideran que es feliz aquella persona que experimenta o tiene una paz interior imperturbable.  Otros más soñadores dicen que la felicidad no es de este mundo.

Independientemente de tu brújula el norte está donde está aunque tu dedo no apunte hacia allá, la felicidad está donde está.  Algunas veces, viste los ejemplos anteriores, no es el sitio correcto nos pasa como el norte, viene a pregunta hacia dónde debe señalar mi dedo entonces….

Si cuando dije señálense a si mismos unos apuntaron hacia la cabeza, pensando que es la sede de todos los sentidos por tanto tu identidad, otros señalaron hacia el corazón porque son la suma de sus amores: padres, hermanos, pareja, hijos, amigos…  pasa lo mismo con la felicidad. 

Alguien diijo una frase: “Cuando cambiás la forma de ver las cosas, las mismas cosas cambian”, la felicidad está donde vos estés no en los demás, ni en las cosas, depende de la valoración e importancia que le des a disfrutar, a vivir, a tener, a lograr, en conclusión, a apreciar la vida como se presenta en tu aquí y ahora y agradecer por cada momento que estás vivo. La felicidad es una puerta que se abre hacia adentro.

Fijate en un niño pequeño, no tiene distractivos, ni ambiciones, es feliz si le cambiás el pañal o le das su biberón y luego que está seco y comido duerme plácidamente porque es feliz…  No somos felices porque tenemos, somos felices porque somos. En un concursos de niños le preguntaron a uno de 7 años: ¿que se siente ser Dani? y el niño desde su sabiduría les respondió: ser Dani es ser Dani… o lo que es lo mismo yo soy…

La generosidad, la solidaridad, la paz, el perdón, la tranquilidad, la honestidad, la transparencia, la honradez, el amor, no son objetos que se compran en un supermercado o abarrotería, son valores que se cultivan en el ejercicio de vivir… y tenerlos te genera paz.

Si el ser humano se diera cuenta que nada se lleva de esta vida… ni los recuerdos porque con la muerte el cerebro deja de funcionar, cada persona se enfocaría más en disfrutar de la vida sin explicar lo que tiene, lo que obtiene, lo que logra, al final la felicidad no es colectiva es producto de vivir la vida en individual.

Recordá que lo que te hace feliz a vos simpre va a ser distinto de lo que me hace feliz a mi.

Te espero en la cima

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar