Conocerte


Uno de los grandes pilares de la inteligencia emocional es el autoconocimiento, muchas personas no se conocen, no saben qué talentos tienen, cuáles son sus fortalezas y habilidades y por tanto pueden llegar a tener una autoestima disminuida, pensar que cualquiera a su alrededor vale más y reaccionar en forma agresiva.

Todos llevamos dentro un talento. A veces queda escondido entre prisas, dudas o responsabilidades. No es que desaparezca; es que dejamos de prestarle atención, como si ya no tuviera espacio en nuestra vida.  Te has preguntado alguna vez ¿qué talentos tengo? Y la pregunta es en plural porque todos los seres humanos tenemos más de uno.

Talento no es brillar, es sentirte vivo.  No hemos venido solo a cumplir. También a expresar lo que somos. Y eso no siempre implica destacar o ser reconocido. A veces tiene más que ver con volver a hacer lo que nos llena por dentro, lo que nos da energía y nos hace sentir vivos.  Tu brillo no está a la altura de un “like”, de un “me gusta” no de miles de seguidores, que a esto nos ha llevado la modernidad tecnológica.  Hay algunos que postean algo y cada momento entran a la red a verificar quién o quiénes lo han visto.  El faro en medio del océano sigue iluminando no con gritos sino con luz y los barcos van seguros siguiendo el brillo.

Empezá por lo sencillo.  Tu talento no necesita que seás perfecto; solo que empecés a prestarle atención y que confiés, aunque al principio no sepás por dónde empezar. Muchas veces no se presenta de forma espectacular: puede estar en algo tan sencillo como escuchar de verdad, sostener una conversación honesta o decir una palabra oportuna.  Cada persona tiene talentos que no tienen otros y al revés es más que cierto.  A lo mejor pensás, por poner un ejemplo que sos un fracaso en el dibujo, pero cantás muy bien, por poner un ejemplo, por lo tanto, no te comparés.

Cuando volvés a eso que te ilusiona, algo dentro se activa: pensás con más claridad, te sentís con más fuerza y todo parece tener más sentido. No hace falta que sea grande; simplemente, que sea tuyo.