En la era de la «comunicación»


Uno va a un lugar, no importa cuál sea, cita de negocios, reunión con amigos, encuentro de profesionales, sesiones de entrenamiento y una buena parte de las personas que ahí se encuentran están “chateando”, enviando un mensaje claro al que habla: “lo que estás diciendo no me importa”. Para que me «vean» tengo que publicar 100 selfies al día y para decirte que te veo te dejo un monicaco.

Comunicación viene del latín comunis que significa común o communicatio  que se puede interpretar como la facultad de sentirnos los unos a los otros.   Hoy, si revisamos nuestro entorno hemos ido perdiendo esa facultad: las parejas, los padres, los hijos, ya no se comunican “chatean”, los profesionales mandan mensajes de texto y a veces ni eso, graban un audio y al WA, y los amigos “bloguean”, lo que da como resultado que cuando nos toca estar en vivo y a todo color frente a otra persona y entrar en contacto con sus emociones y sentimientos a través de la palabra, no sabemos qué hacer o cómo hacerlo, por tanto hemos perdido capacidad de empatizar y consolar. 

La buena comunicación es un arte y cómo tal se aprende. Por muchos años la humanidad entera se dedico a escribir libros y tratados de comunicación, las universidades abrieron carreras relacionadas con el tema, la tecnología se enfocó a perfeccionar las formar de llegar a más personas en menos tiempo, pero… se nos olvidó la palabra, se nos olvidó el ser humano… se nos olvidó comunicarnos.

La próxima vez que te de tentación de hablar con tu pareja, con tus hijos, con tus amigos, con tus compañeros de trabajo, que tal si te animás y usás la palabra como medio… un “te quiero”, un “me importás”, un “bienvenido”, un “que buen trabajo has hecho”, suena mejor en la voz de un ser humano porque lo impregna se sentimientos y esto hace que tenga más significado.  

Te lanzo un reto, te atrevés a usar la palabra como medio de comunicación…… espero que lo aceptés.