Nos ha pasado que, a través de las experiencias, nos demos cuenta de qué tenemos que cambiar: patrones de conducta, forma de actuar, palabras que solemos decir que ni nos motivan y puede herir a los demás.

El cambio puede ser un proceso sencillo cuando hay propósitos, pero cambiar algo importante no suele fallar por falta de ganas, falla por falta de estructura.
Muchas personas intentan modificar hábitos, tomar decisiones o reinventarse sin haber hecho antes las preguntas adecuadas. Te invito a utilizar la herramienta a continuación:
- En el centro de una hoja de papel escribí una frase que indique el cambio que querés realizar.
- Revisá las preguntas que encontrarás más abajo y escribí respuestas breves y concretas, alrededor de tu frase.
- Al terminar, revisá todo lo que has anotado, escribí la fecha y actuá en consecuencia…
Preguntas para ordenar tu proceso de Cambio
1. Situación Actual: ¿Cuál es mi situación real, sin adornos ni autoengaños? ¿Qué hechos describen claramente este momento?
2. Mi Objetivo: ¿Qué quiero que sea diferente? ¿Cómo voy a saber que el cambio se ha producido?
3. Las Necesidades: ¿Qué me falta actualmente para avanzar? ¿Qué apoyo o información necesito?
4. Las Creencias: ¿Qué ideas me frenan o me hacen dudar? ¿Qué me digo que no es del todo cierto?
5. Las Fuerzas: ¿Qué forma de pensar me ayudaría más?¿Qué puedo empezar a creer sobre mí o la situación?
6. Las Competencias: ¿Qué sé hacer y puedo usar en este proceso? ¿Qué experiencias previas me respaldan?
7. Los Recursos: ¿Quién puede apoyarme o acompañarme? ¿Qué recursos ya están disponibles?
8. Los Procedimientos: ¿Qué pequeñas acciones sostendrán el cambio? ¿Qué puedo empezar a hacer de forma realista?
9. Los Indicadores: ¿Qué señales indican avance? ¿Qué estoy haciendo distinto ahora?
